Análisis Fallout 4

Análisis Fallout 4

Ad victoriam!

Por Alberto Llera Valbuena

La guerra, la guerra no cambia nunca. Así nos recibe Fallout 4, con la mítica frase que tanto caracteriza a la saga, además con una de las mejores introducciones de videojuegos que se han hecho nunca. Sin duda, el juego nos trata como a viejos conocidos, como si fuéramos ese muchacho que vuelve después de largo tiempo a su pueblo natal. Por desgracia, no todo en la vida es tan maravilloso y Fallout 4 no es perfecto.

Han pasado siete años desde que Fallout 3 salió a la venta y muchas cosas de este juego aún se mantienen en su predecesor, lo que supone un arma de doble filo. El nuevo juego de Bethesda nos ofrece el mismo motor gráfico utilizado para Skyrim.  También se conservan las texturas de Fallout 3, que a pesar de haber sido mejoradas junto al motor, no consiguen llegar a la calidad de otros títulos de la nueva generación (como podrían ser Star War: Battlefront o The witcher III). Otro de los problemas que podemos encontrar en el nuevo título de Bethesda son las animaciones, por desgracia estas son reutilizadas de juegos anteriores, lo que hace que tanto los NPC como el protagonista muchas veces parezcan robots. También hay que destacar la cantidad de bugs que tiene el juego, estos pueden ir del menor error gráfico, fallos en la inteligencia artificial a algunos que pueden arruinarnos la partida impidiendo continuar con la campaña principal del juego. Todos estos errores son capaces de sacar al jugador de la experiencia y eso es algo que un juego de tal calibre no puede permitirse.

Sin duda alguna el peor de los aspectos de este nuevo título es la reducción en la dificultad. Para poder llegar a nuevo público, Fallout 4 se ha vuelto más fácil. El estudio desarrollador ha decidido recortar en este apartado, para hacer el juego lo más accesible posible. Podemos apreciar esta reducción en la búsqueda de objetos medicinales, cuando antes se nos hacía casi imposible encontrar estimulantes o radaways, ahora no lo es y es que ¡Hay objetos curativos en cualquier sitio! Otra de las cosas que demuestran la simplificación en la dificultad son los enemigos, antes cuando en Fallout 3 nos encontrábamos con un sanguinario era una muerte casi segura, ahora en Fallout 4 enfrentarse a una de estas bestias es como aplastar una hormiga -lo siento por las pobres hormigas, que no merecen ese destino-. Por último, hay que destacar el sistema de conversaciones, en Fallout 3 las conversaciones tenían un amplio abanico de opciones para responder, en esta nueva entrega se ha recortado en opciones. Han terminado en cuatro y se reducen a una negación, a un comentario sarcástico, una afirmación y una pregunta. Esta decisión hace que las conversaciones se limiten muchas veces a pulsar un único botón en la mayoría de las ocasiones, haciendo que el juego pierda ese tinte de RPG en las conversaciones.

No todo es malo en Fallout 4, puede que muchas cosas se hayan sacrificado para llegar a más público, pero otras muchas cosas de Fallout 3 aún se mantienen y se han mejorado, por no comentar todo lo nuevo que se han añadido.

Algo que sabía hacer muy bien Fallout 3, y que sin duda se mantiene en el nuevo título, es la ambientación post-apocalíptica. No cabe duda de que es algo que hace a la saga especial, un mundo muy rico en detalles, lleno de criaturas horripilantes producidas por la radiación, humanos que sobreviven como pueden, las ciudades arrasadas, etc. De nuevo, se da mucha importancia a la exploración, en este caso no para buscar munición o medicinas, sino para buscar chatarra que nos vendrá muy bien para uno de los añadidos en el juego, la creación de bases y la mejora de armas y armaduras. La novedad de este Fallout es la posibilidad de creación de poblados, que servirán de base, no solo para nosotros, sino también para gente de la Commonwealth que busca refugio; además se añade la posibilidad de mejorar nuestro equipamiento. Esto hará tan importante la exploración y la búsqueda de materiales, sin los cuales no seremos capaces de poder crear estructuras, para dar cobijo a todos esos personajes desamparados o  desarrollar nuestro equipamiento, para protegernos de los peligros que alberga este mundo.

El humor negro vuelve en esta nueva entrega, ese que tanto caracteriza a la saga y que sin duda la hace tan divertida. El juego es capaz de convertir una catástrofe nuclear en algo gracioso y divertido, pero no es un humor cargante que podría sacarnos de la experiencia, para nada. Es el justo y necesario para que el juego mezcle un tono serio con otro más divertido y que más de una vez pueda provocarnos una carcajada.

Los acompañantes vuelven una vez en esta entrega y además hay más que nunca. La sobrecarga de acompañantes está excusada por el añadido de la creación de bases, ya que podemos enviarlos a que habiten estos emplazamientos. Pero no solo sirven para esto, cada uno de ellos tiene un atributo que lo diferencia del resto, algunos pueden encontrar objetos, otros pueden hackear terminales o abrir cerraduras. La ventaja que otorgan no es otra, que complementarse con nosotros, pues el jugador puede especializarse en una rama de habilidades y llevar a un acompañante que esté especializado en otra, para que pueda ayudarnos.

Las servoarmaduras se han vuelto más espectaculares, pues ya no son una set de cualquiera que sustituye a otro peor, ahora nos ataviamos con ella como si de la armadura de Iron Man se tratase. Esto hace que no tengamos que prescindir de nuestro set de armadura habitual, porque la nueva concepción de las servoarmaduras hace que se ponga sobre nuestro cuerpo, vayamos equipados con un set de armadura o no. Estas armaduras ofrecen una serie de ventajas mientras las utilizamos: nos permiten llevar más peso, ser más resistentes, aguantar la radiación y el daño por caída desaparece. Pero no todo es fácil, pues ahora las servoarmaduras necesitan un núcleo de microfusión para su funcionamiento, que si se agota nos hará perder todas las ventajas que llevar una servoarmadura conlleva, por tanto siempre deberemos regular la duración de estos objetos o llevar más para poder recargar la armadura y recuperar todas las ventajas.

Por último hay que destacar dos grandes mejoras. La primera es la posibilidad de correr, se han terminado los insufribles paseos de Fallout 3 por el yermo, ahora podremos llegar corriendo a los sitios. Al esprintar la barra de puntos de acción baja, lo que podría hacer que en una pelea no podemos echar mano de V.A.T.S, así que hay que tener cuidado y no abusar mucho de correr durante las peleas. La segunda mejora es en la sensación de tiro, se nota mucho más realista que en anteriores títulos de la saga, y además el sonido de las armas es muy fiel a la realidad.

En conclusión, Fallout 4 es un juego que, pese a sus fallos, es muy divertido y disfrutable. Así que sí tenéis posibilidad de comprarlo os recomiendo encarecidamente que lo hagáis, puesto que es un juego que da muchas horas, además de que lo vais a pasar en grande con esta nueva entrega de una de las mejores sagas post-apocalípticas.