Análisis The binding of Isaac: rebirth

Análisis The binding of Isaac: rebirth

Si alguien me pidiera que le recomendara un juego por menos de veinte euros, que fuera adictivo y que te entretenga más de cien, la respuesta no sería otra que el genial The binding of Isaac: Rebirth.

The binding of Isaac: Rebirth es juego RPG con tintes de roguelike. Las características que lo hacen destacar como un RPG son los múltiples objetos, que pueden hacer que suba la vida del personaje, que haga más daño, que tenga más rango, etc. Por otro lado, los tintes roguelike se ven, en la generación de habitaciones, el número de enemigos en cada una de ellas y los objetos, que son aleatorios y nunca vas a tener una combinación igual a otra.

Al comienzo del juego mediante una serie de viñetas, se nos presenta la historia de The binding of Isaac. ¿Qué pasaría si un día Dios le dice a una madre que su hijo no es digno y está corrompido por el mal? Pues bueno, tendríamos The binding os Isaac. Es cierto, que esta historia no es nada nueva, pues está basada en el relato bíblico de Isaac, de quien el personaje principal recibe el nombre. Todo esto, hará que el juego esté repleto de elementos bíblicos: habrá objetos como la Biblia, crucifijos o incluso Satanás o Ángeles aparecen como jefes finales. Por tanto, The binding of Isaac estará plagado de símbolos religiosos, que conseguirá, que formules alguna teoría loca de la conspiración en tu cabeza sobre la misteriosa historia del juego.

The binding of Isaac desde el primer momento se presenta como un juego difícil. La dificultad, será ascendente, es decir, el primer nivel será de práctica, las habitaciones apenas tendrán enemigos y estos, por lo general serán moscas, arañas o cacas felices, que apenas suponen un reto; sin embargo, a medida que avanzas el juego se irá haciendo más y más difícil, presentando habitaciones amplias y llenas de enemigos, que te quitaran de un golpe, hasta un corazón de tu vida. Para poder adaptarnos a esta dificultad, en cada piso encontraremos una habitación con una puerta de marcos dorados, donde podremos obtener un objeto. Los objetos, pueden mejorar nuestras características, pueden ser amigos que nos acompañen y ayuden, objetos con una activa que nos proporcionen ayuda, etc. Los objetos son un arma de doble filo, al ser aleatorios pueden ayudarnos y hacer nuestra partida más fácil, o fastidiarnos y convertir nuestra partida en un sufrimiento, añadiendo como inconveniente que a partir del segundo nivel, las habitaciones donde conseguimos objetos están cerradas con llave y si no conseguimos una, nos será imposible acceder a ella.

Nunca pareció un juego fácil.

Nunca pareció un juego fácil.

Otro de los puntos fuertes del juego son los jefes. Cada nivel va a tener un jefe, siendo el primero el más fácil y aumentando la dificultad con cada nivel. Al derrotar a cada jefe, éste nos dejará un objeto y a veces aparecerá una habitación que nos permite realizar un pacto con el diablo. Estos pactos consisten en el intercambio de corazones, que perderemos para siempre, por objetos. El jefe final será mamá ­–sí, esa que ha intentado matarnos y de la que nos podremos vengar ahora- siendo el jefe más difícil. Derrotada mamá una primera vez, el juego no terminará ahí y se desbloquearán dos niveles más, con el verdadero jefe final.

Si todo esto te parece poco, el juego está repleto de más contenido aun. The binding of Isaac: rebirth no solo tiene al personaje principal, sino que tiene una serie de personajes que se irán desbloqueando, cumpliendo unos requisitos dentro de la partida. Esto le da aún más vida al juego porque cada personaje esconde sus secretos, son diferentes unos a otros y puede que al terminar una partida descubras cosas inesperadas.  Por otro lado el juego no solo ofrece un modo de juego normal, por si te parecía poco, ofrece otros modos, que le añaden dificultad. ¡Y si todo esto te ha parecido poco! Tienes además el DLC Afterbirth, que añade objetos, enemigos, más jefes, un personaje nuevo y muchas cosas más.

En conclusión, The binding of Isaac es un juego barato, que da muchas horas de juego y es muy divertido. Si tuviera que ponerle alguna pega-porque, chicos y chicas, no todo es perfecto- el juego muchas veces es injusto a la hora de darte objetos que beneficien, la hit box es un caos y te vas a llevar algún que otro golpe injusto. Pero quitando esto, que son pequeños detalles, el juego es maravilloso y debo recomendarlo encarecidamente a todo el mundo.

Realizado por Alberto Llera Balbuena