La nube de Xbox One puede cambiarlo todo

La nube de Xbox One puede diferenciarla de PS4

Antes de que la Xbox One saliese al mercado, cuando todavía se anunciaba como una máquina con mucho DRM, que tenía que estar siempre conectada a Internet y que incluía obligatoriamente Kinect, Microsoft nos hablaba del “potencial de la nube”. Básicamente, la nueva Xbox podría mandar a los servidores de Microsoft datos para que hicieran el procesado por ella. Por ejemplo, podría mandar datos de las físicas o de detección de colisiones para que los servidores lo procesasen y le devolvieran rápidamente los resultados de los cálculos, aliviando carga de trabajo a la consola. En definitiva, la empresa norteamericana hizo hincapié en cómo esta computación en nube podría multiplicar el potencial de la consola.Hoy día, parece que estas promesas de cloud computing se fueron con el DRM.

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No ése Cloud

Sin embargo, tenían mucho potencial. Delegar tareas en servidores remotos podía funcionar muy bien (en teoría), y es algo que podría distinguir a la Xbox One de la PS4. Algo que por cierto, puede necesitar mucho, ya que, hoy por hoy, la PS4 va ganando en el departamento de juegos. Forza 5 usó el poder de la nube para registrar los patrones de juego de los jugadores y replicarlos con mucho realismo, pero fue la excepción. Ningún otro juego en la plataforma usó la arquitectura orientada a la nube, lo que puede ser sorprendente, porque con Azure, Microsoft tiene esto realmente fácil. Básicamente, ya tiene una plataforma y una serie de facilidades con las que crear redes de computación en nube de manera fácil y barata. Si este potencial lo usase la Xbox One, las exclusivas podrían abrir un espacio muy grande entre esta consola y la de Sony. Y no se está usando, no sé a qué está esperando Microsoft para hacer realidad algo que les podría ganar esta generación de consolas, si sale bien.

Sin embargo, ya en agosto, en la Gamescom de 2015, se vio un gameplay de Crackdown 3, en concreto del modo multijugador. Este modo se jugará en servidores de la nube, los que harán los cálculos necesarios para que todos los edificios de todos los mapas se puedan destruir con físicas detalladas, a lo Red Faction: Guerrilla. La mayor diferencia entre ambos títulos será la escala y la persistencia: en Crackdown 3 toda la destrucción es permanente: todos los escombros, por insignificantes que sean, permanecerán ahí durante toda la partida. Además de ser mapas inmensos y muy detallados, la destrucción será muy dinámica, pudiendo caer unos edificios sobre otros y dejando resultados muy realistas. Para muestra, un botón, os dejamos el vídeo de la Gamescom:

Es el sueño de todo jugador de sandbox. Si esto es cierto, muchas limitaciones computacionales ahora no son tan grandes. Parece realmente espectacular, y si funciona como debe, puede ser una auténtica revolución en lo que a juegos en línea se refiere. Con esta tecnología, Microsoft puede ponerse por delante. No puedo esperar a ver si la computación en nube es el futuro o no, pero voy a admitir que hace un año no lo contemplaba como posibilidad, y ahora me parece completamente viable.

Y no deja de sorprenderme el poco caso que se le ha hecho a esta tecnología. Realmente, puede ser el futuro. Si Microsoft apuesta por ello, puede hacer que Sony quede por detrás.

¿Y vosotros, creéis que esto puede tener un impacto a gran escala en la industria?